Mantenimiento de sistemas que ya están funcionando
El caso más común y del que menos se habla: un sistema que funciona, del que depende la operación, y que nadie del equipo actual entiende por dentro.
El sistema funciona, y por eso nadie lo toca
Casi todas las empresas tienen uno. Se construyó hace años, resuelve algo importante y sigue en pie. Pero quien lo escribió ya no está, no hay documentación, y cada vez que alguien propone tocarlo la respuesta es la misma: mejor no, no vaya a ser.
El costo de esa parálisis no aparece en ninguna factura, pero se paga igual. Cambios que se posponen durante meses. Procesos manuales que existen solo porque nadie se atreve a automatizarlos ahí dentro. Y un riesgo que crece solo: el día que ese sistema falle de verdad, no hay nadie que sepa por dónde entrar.
Lo primero que hace falta no es reescribirlo. Reescribir es la reacción habitual y casi siempre la más cara: se tiran años de reglas de negocio que están en el código y en ningún otro sitio. Lo primero es entender qué hay, dejarlo documentado, y recién entonces decidir qué se arregla, qué se reemplaza y qué se deja como está.
Cómo se toma un sistema heredado
El orden importa: primero entender, después documentar, y solo al final tocar.
-
Paso 1 de 3
Diagnóstico de lo que hay
Se revisa el código, la base de datos, las integraciones y cómo está desplegado. De ahí sale un informe con el estado real: qué tecnologías usa, qué está desactualizado, dónde están los riesgos y qué tan difícil es cambiarlo. Ese informe es tuyo y sirve aunque decidas no seguir con nosotros.
-
Paso 2 de 3
Se documenta lo que no estaba documentado
Arquitectura, modelo de datos, integraciones y las reglas de negocio que solo viven en el código. Es la parte que convierte un sistema intocable en un sistema mantenible, y la que hace que el siguiente equipo —el nuestro, el tuyo o el que venga— pueda entrar sin empezar de cero.
-
Paso 3 de 3
Correcciones y mejoras, priorizadas contigo
Con el mapa completo se ordena qué vale la pena hacer: lo que corrige un riesgo, lo que desbloquea trabajo detenido y lo que puede esperar. Se ejecuta por bolsa de horas o por contrato mensual, y en ambos casos ves en qué se fue el tiempo.
Qué incluye
Todo esto entra en el precio que te damos cerrado y por escrito. Lo que se cotiza aparte se dice antes, nunca a mitad del proyecto.
Qué trabajos entran aquí
El precio va por el trabajo que hay que hacer, no por el rubro de tu negocio.
- Sistema sin documentación
- Proveedor anterior que ya no está
- Tecnología que se quedó atrás
- Correcciones y mejoras continuas
Cómo se cobra
El diagnóstico se cotiza aparte y por sí solo: es un trabajo acotado, con un entregable concreto —el informe del estado del sistema— y sirve aunque decidas no continuar. Es también la única forma honesta de presupuestar lo demás: nadie puede decir cuánto cuesta mantener un sistema que todavía no ha abierto.
A partir de ahí hay dos formas. Bolsa de horas, para cuando el trabajo es intermitente y quieres control fino del gasto. O contrato mensual, para cuando necesitas disponibilidad garantizada y una velocidad de respuesta acordada.
En las dos se factura con factura electrónica SUNAT y se reporta en qué se consumió el tiempo. La documentación que se genere es tuya, y eso incluye la del sistema que nosotros no construimos.
Si quieres comparar con las otras formas de trabajar, están todas en la página de servicios, y lo que hemos construido en proyectos.
Guías relacionadas
Preguntas frecuentes
El sistema lo hizo otro proveedor. ¿Igual lo toman?
Sí, es el caso más frecuente de este servicio. Lo que hace falta es acceso al código, a la base de datos y al entorno donde corre. Si no tienes el código fuente, ese es el primer problema a resolver y también lo revisamos: sin él las opciones se reducen mucho y conviene saberlo antes de gastar en cualquier otra cosa.
¿No sería mejor reescribirlo desde cero?
Casi nunca, y menos como primera decisión. Un sistema viejo tiene años de reglas de negocio que no están escritas en ningún otro sitio, y una reescritura las pierde en silencio hasta que alguien las echa de menos en producción. Después del diagnóstico te decimos con qué nos encontramos, y si de verdad conviene reescribir una parte, lo decimos aunque sea el camino más largo.
¿Qué pasa si está hecho con una tecnología muy antigua?
Se evalúa en el diagnóstico y es una de las cosas que ahí se responde: si todavía se puede mantener, si conviene actualizar por etapas o si hay un riesgo real de que deje de poder desplegarse. Que sea antiguo no lo hace irrecuperable; lo que lo complica de verdad es que además no esté documentado.
¿Cuánto demora el diagnóstico?
Depende del tamaño del sistema y de qué tan rápido se consigan los accesos, que suele ser lo que más demora. Al cotizarlo te damos el plazo, y ese plazo va cerrado: es un trabajo acotado, no una investigación abierta.
¿Quedamos atados a ustedes después?
Al contrario: el objetivo declarado de este servicio es lo opuesto. La documentación que se produce es tuya y está pensada para que cualquier equipo pueda tomar el sistema. Si después del diagnóstico prefieres que lo mantenga tu equipo interno, tienes con qué hacerlo.
¿Pueden atender una urgencia de producción?
Solo bajo contrato mensual, donde la disponibilidad y el tiempo de respuesta quedan acordados por escrito. No prometemos atención de urgencias sin un contrato que la respalde: prometerla y no poder cumplirla el día que hace falta es peor que no ofrecerla.
¿Hablamos de tu sistema?
Déjanos tu nombre, celular y tu pregunta. Te respondemos en menos de 2 horas hábiles.